Por alusiones, vamos a centrar un poco el tema. Creo que para opinar sobre la actuación de las personas hay que tener un poco más de perspectiva.
Neu entró de primeras por las bravas, sin esperar a mi reacción, y me advierte en el mismo correo electrónico en el que me comunica la avería de la posibilidad que tiene de emprender acciones judiciales por lo que ya empezamos mal.
Así mismo, me adjunta un escrito de la Renault en el que se detalla la avería y se dice expresamente que no se puede determinar si el coche estaba estropeado cuando se vendió.
Neu probó el coche antes de adquirirlo y comprobó que el historial de intervenciones sobre el mismo, todas en taller oficial, no comprende ninguna avería mecánica relevante y mucho menos en el turbo. Además, se vendió a un precio netamente inferior del que marcaba la guía Ganvam en ese momento, con el cambio de la distribución recién pasado, en un estado impecable, etc. En resumen, la operación en principio no fue mala para él. Se aprovechó, lo cual me parece correcto, de las difíciles circunstancias del mercado de segunda mano, en especial en monovolúmenes de gasolina, para conseguir unas buenas condiciones.
No estaba estropeado cuando se hizo la venta . Estoy seguro de ello y con la conciencia muy tranquila. Un coche con el turbo roto no funciona. El coche es una máquina, las máquinas se averían. Y esta tiene 103.000 km. y se le ha roto el turbo. Punto pelota.
Un saludo a todos.